martes, 29 de noviembre de 2011
Siempre dije que las vueltas de la vida eran lo peor, y siempre deteste el sentirme bien y al otro día solo sentir dolor, me despertaba con una inseguridad inmensa, y vivía con el constaste miedo de sentirme mal, por supuesto, el dolor es parte de la vida, lo sé, pero a veces cansa estar bien un día de cada diez, y la verdad, me había convencido de que el resto de mi vida iba a ser igual, mi rutina, y nada ni nadie lo podía cambiar, pero hace días aprendí, que es mejor no sacar conclusiones, mejor dejar las cosas tal como están, después de todo, ¿quién te pidió una conclusión sobre tus problemas?, nadie, porque a pocos les interesa lo que estés pasando, pensando, sintiendo y viviendo.
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